
Como da igual cruzar por un paseo de peatones o por el medio de la calzada, algunos viandantes caraqueños, aun con ciertas limitaciones, cruzan la carretera por donde pueden o por donde quieren. A veces, los guardias de circulación se ponen en medio, entre los coches ansiosos por seguir su trayectoria y el peatón indefenso que, desesperado por no poder ir al otro lado de la calle, decide aventurarse aun a riesgo de jugarse el tipo. Esta foto la tomó mi hermano desde el taxi en el que íbamos en una de las avenidas que dan a la céntrica Plaza de Francia. A la derecha de la foto, aguardaban impacientes los carros por seguir su camino, tocando, eso sí, sus estrepitosos cláxones sin cesar.
¿Fotografía que da para la reflexión?
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Bueno... de esos hay unos cuantos en Madrid...
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