
Bueno, el caso es que por vivir aquí nos hemos encontrado con varios inconvenientes que trascienden las fronteras terrestres y afectan a grandes compañías multinacionales y a sus relaciones con Venezuela. Ahí van dos ejemplos: intenté comprar varios libros por Amazon y, oh sorpresa, y al incluir la dirección para recibirlos, salió un mensaje donde me informaban que, debido a problemas con algunos países que no garantizaban unos mínimos jurídicos, no podían atenderme. Entre estos, además de Irán, Irak, Afganistán o la inmensa mayoría de los países africanos, estaba, por supuesto, Venezuela.
Otro ejemplo: ayer pretendía escuchar una canción de jazz de Louis Armstrong y Danny Kaye por Spotify, un servicio gratuito de música digital que da acceso a millones de canciones, y no hubo manera. Después de indagar en la web, descubrí que Venezuela no está incluida en los países que pueden usar este servicio. Qué raro, ¿no? Al final tuve que acudir al socorrido y sempiterno Youtube. Menos mal: http://www.youtube.com/watch?v=jm6ktYq0Yxk&feature=player_embedded
Esto es lo que hay, si lo quieres para hoy quizás lo tengas dentro de un mes y si lo quieres para dentro de un mes quizás no lo tengas nunca, compañero , esto es lo que hay "libertador un mundo de paz”
ResponderEliminarLa canción es un clasicazo... Por cierto. os habéis fijado en que parte es prácticamente "rapeada"... Ya sé que el comentario no tiene mucho que ver con el tema, pero me jode que algunos raperillos se pienses que han inventado algo...
ResponderEliminarA mí me encanta el contrapunto que hacen citando a los músicos clásicos y, sobre todo, las caras y los gestos de Louis Armstrong.
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